domingo, 29 de julio de 2012

A whiter sade of pale





  
Nº 57  de las mejores 500 canciones de la revista Rolling Stone

¡Cuantos buenos recuerdos nos trae ésta canción! En castellano se tradujo como "Con tu blanca palidez" ("A whiter sade of pale"). Y según la letra discurre, quiere reflejar el desencanto de una muchacha en un baile con su pareja, que él no quiere aceptar.
Sus creadores, Procol Harum, eran unos auténticos desconocidos en la época de oro del pop rock británico, y su éxito lo intentaron repetir poco después con otra canción - "Homburg" -, pero ya no fué lo mismo. La inspiración de ésta canción, su forma de expresarla y realizarla, era difícil de repetir.

¿Y qué es lo que tiene ésta canción que ha subyugado tanto a lo largo de todas su vida, a quienes la han escuchado? 


Ritmo pausado, tempo, encaje de la letra con el fluir de la música, una voz sugerente, ...pero en mi modesta opinión hay algo la hace muy especial: 
el órgano Hammond que acompaña la voz durante todo lo que dura. 


Ha habido muchas versiones posteriores, y hasta el propio Gary Brooker la ha llegado a tocar en los últimos tiempos, pero la versión original sigue ahí, de pie, sin perder un ápice de actualidad, sonando con la misma fuerza que cuando se escuchaba la primera vez.

No es de extrañar que Lennon y McCartney dijeran que la escuchaban muy frecuentemente. Porque la canción tiene ese don de las grandes canciones que perduran con el tiempo, y nunca envejecen, siempre hay un momento, una circunstancia, en que al ponerla nos evoca mil recuerdos, y nos puede conducir a un estado de sensibilidad profunda, máxime si estamos en compañía de alguien a quien adoramos, y si la bailas, los recuerdos de los parties de juventud te asaltan en un instante...


Desde el comienzo, con el bajo marcando los compases perfectamente, el órgano ya adquiere el protagonismo, sin desmerecer la voz de Gary que encaja perfectamente, con estilo soul casi, y "fluye" al compás del órgano y bajo al unísono, desgranando las frases de la letra, algo inconexas a veces, pero dando a entender sus metáforas de una pareja, que en medio del baile, ella no quiere seguirlo mientras él la retiene...

¿Bailable? ...¡TOTAL! 

Tiene el compás perfecto para un baile intenso, lo que yo llamo el [UUUUno, _espacio _UN-DOS], - así tengo clasificadas todas las canciones que son bailables en mi musicoteca - bien marcado y diferenciado, bien delimitado, ese compás que invita inmediatamente a salir a la pista de baile por su sencillez, fácil de seguir a cualquiera, en la estrechez de dos cuerpos unidos en un baile al unísono.

De hecho, éste tema fue compuesto por los dos líderes de la banda, Gary Brooker, en la música, y Keith Reid, en su letra... Ellos figuraron en los créditos, y de alguna manera dejaron aparte de la composición al organista del grupo, Mathew Fisher, que unos años más tarde, por decreto judicial, pasó a formar parte como compositor en los créditos de ésta sublime canción. Y creo que muy justamente, porque esos acordes con el sonido tan característico del órgano Hammond, son los que precisamente le dan el realce que ésta canción necesita, es más, casi parece que el solista sea el órgano, y que la voz sea el instrumento casi.


Cuando salió en el año 1967, se mantuvo en el número uno de UK varias semanas, figura en el puesto 57 de las mejores canciones editadas de la revista Rolling Stone, y junto a la bella pieza de Queen, "Bohemian Rapsody", es el single más escuchado en los medios de difusión musical.

"... We skipped the light fandango / 
And turned cartwheels across the floor / 

I was feeling kind of seasick /

The crowd called out for more / 

The room was humming harder /

As the ceiling flew away / 

When we called out for another drink / 

But the waiter brought a tray / 

And so it was that later / 

As the miller told his tale / 

That her face at first just ghostly/ ,

Turned a whiter shade of pale/ 

She said there is no reason/ 
And the truth is plain to see/
But I wandered through my playing cards/ 
Would not let her be/..."


"...Bailábamos un fandango ligero
Y dábamos vueltas sobre la pista


Me sentía un poco mareado

Pero la multitud pedía mas

 La habitación vibraba mas fuerte

Mientras que el techo desaparecía

 Cuando pedimos otra bebida

El camarero trajo una bandeja

Y sucedió que más tarde

Mientras el molinero contaba su cuento
Que el rostro de ella al principio era fantasmal,

Cambió a blanca palidez

Ella dijo no hay una razón
Y la verdad está a la vista
Pero me puse a mirar mis cartas de juego
No la quería dejar..."







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